El Atlético de Madrid recibió este encuentro con la emoción de sumar un fichaje de revelancia y Jonathan David respondió con un estreno que ya tiene doble lectura para la aficion y el club.
El delantero canadiense entró al césped del Metropolitano en un partido que para muchos era una prueba de fuego y para otros un escenario de oportunidad para confirmar su adaptación rápida a la presión de la Liga.
Lo más significativo es que el estadio ya le trae recuerdos, pues hace dos campañas dejó constancia de su talento con un doblete vistiendo la camiseta del Lille, una marca que ahora se transforma en una referencia para su nuevo reto bajo la camiseta rojiblanca.
Con esa experiencia en la memoria, David buscó desde el primer minuto asociarse con el resto del ataque y aportar desequilibrio en los últimos metros, una faceta que el Atlético espera explotar para mejorar sus opciones en la parcela ofensiva.
El encuentro dejó otros signos alentadores para el equipo dirigido por el técnico, que quiere aprovechar la llegada del delantero para impulsar la presión alta y la verticalidad que tanto caracterizan al juego colchonero cuando se acelera la contra.
En definitiva, el debut de Jonathan David en el Metropolitano se entiende como un reto conocido que llega en el momento preciso para que el Atlético examine su versión más decisiva y confirme su ambición de competir en todos los frentes de la temporada.