El Atlético de Madrid está viviendo un inicio de temporada de alto voltaje gracias a la irrupción de Baena, quien está dejando a la afición azul y blanca sorprendida por su rendimiento desde el pitido inicial.
En sus tres primeros encuentros oficiales con el club, el joven atacante ha firmado tres goles y una asistencia, una producción que multiplica las expectativas y coloca a Baena como una de las piezas más desequilibrantes del equipo en este inicio de curso.
El rendimiento del delantero ha sido clave para que el equipo gane en confianza, con movimientos rápidos, desbordes en minutos decisivos y una definición que ha sorprendido a propios y a rivales por igual.
La lectura de juego del jugador destaca por su capacidad para entrar entre líneas, asociarse con sus compañeros y, cuando se presenta la oportunidad, finaliza con una precisión que ha encendido las alarmas en las defensas contrarias.
El cuerpo técnico ha valorado positivamente su integración y su mentalidad competitiva, señalando que su crecimiento está superando las expectativas iniciales y que su evolución puede marcar un rumbo distinto para la delantera del equipo.
Con este inicio de curso, Baena se posiciona como un referente emergente para el Atlético, abriendo la puerta a nuevas variantes ofensivas y elevando la dosis de ilusión entre la afición que sueña con ver a su equipo competir al máximo nivel durante toda la campaña.