23.5.26

No se qué sensación les deja a ustedes este final de temporada en el que lucharemos por arrebatar la tercera plaza al todopoderoso Villarreal, en lo que es, sin duda, una proeza de dimensiones bíblicas para un equipo con más de 500 millones de euros de presupuesto.

Llevamos un tiempo, desde la final de Copa perdida ante la Real y la eliminatoria de Champions ante el Arsenal en la que en ningún momento estuvimos clasificados, con una sensación de vacío enorme acentuada por el hecho de que aún no sabemos, ni nadie se ha atrevido a preguntarle, cual era el plan del que Simeone decía que no se iba a salir para asaltar la cima de la temporada.

Solo la despedida de Griezmann y el debate de si es leyenda, el mejor de la historia, las dos cosas, o ninguna, han dado un poco de sabor a este final triste y anodino.

Porque, pese a que muchos consideramos que quedar a 25 puntos del líder es un ridículo injustificable, que perder la Copa ante la Real es un fracaso imperdonable para un equipo que no pisaba una final de este torneo desde hacía 13 años, y que, unas semifinales de Champions que en ningún momento estuvieron inclinadas a nuestro favor no compensan lo demás, resulta que tenemos que alegrarnos y dar gracias porque "competimos". ¿Cuál era la otra opción? ¿No presentarnos?.

Y justo, en medio de este desierto sentimental y motivacional en que nos tiene sumidos el Atleti, entre el humo de los gurús, insiders y ególatras que, sin bola mágica ni nada, dicen saber el futuro del mercado de fichajes y lanzan nombres al aire por si alguno cae colgarse nosequé medalla, resulta que aún queda una jornada de Liga y, con ella, su rueda de prensa previa.

Simeone, al que muchos consideran más que por su labor como entrenador, un gran motivador, deja para la esperanza y regocijo de sus acólitos dos sentencias contundentes: "El fútbol es de los jugadores" (¿Por qué cobra él cuatro veces más que la estrella del equipo, entonces?) y un insistente "no, no creo, no no" a la posibilidad de que Apollo vaya a traer a esos jugadores. Todo un motivador.

Así pues, me quedo con la sensación de que he asistido a la rueda de prensa previa a la última jornada de la temporada 2026/27.

Ya se que no van a venir grandes fichajes y que, como el fútbol es de los jugadores, no vamos a acercarnos a los grandes y, por lo tanto, a los títulos. Ya se que el entrenador ya tiene excusa para que la próxima temporada se repita lo de las últimas cinco. Ya se que Giuliano va a ser indiscutible y que Lookman será cambiado en el 60. Ya se que pase lo que pase, una parte irracional y sectaria de la afición justificarán todo movimiento del entrenador. Ya se que, mientras Apollo establezca sus relaciones con la prensa, "las cosas se estarán haciendo bien", y lo único que no sé: Si se queda Julián y a quién se va a fichar, hace tiempo que lo saben el gurú oficial y el de Aliexpress. Pregunten allíNos vemos en la 2027/2028.

Kosecki Navarro.